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Creo que para que te den el título de Periodismo, has de certificar un grado de lerdismo equivalente al C1 según el MCERL.
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Survival International difunde nuevas fotos de indígenas aislados en Perú
La tribu Mashco-Piro vive en el parque nacional Manú y, de manera excepcional, han logrado ser retratados
¡Enhorabuena! Lo habéis conseguido, amigos indígenas. ¿No se os había ocurrido lo del fotomatón?
El País Madrid 31 ENE 2012 - 20:35 CET
La ONG Survival International ha difundido unas fotografías de un grupo de indígenas aislados en el sudeste de Perú. La tribu Mashco-Piro viven(¿la tribu viven? sujeto singular lleva verbo en... plural porque había un montón de gente) en el parque nacional Manú y, de manera excepcional, han logrado ser retratados por el explorador español Diego Cortijo(claro, se ve que Diego Cortijo dijo: "Veeenga, de manera excepcional, esta vez os haré una foto, ¡pero no insistáis más!").//Te voy a contar otro rollo ahora... ¡PUES PUNTO Y APARTE, GRACIAS!// Los activistas de la ONG consideran que la explotación forestal ilegal y el vuelo a poca altura de helicópteros de empresas petroleras cercanas han obligado a estas poblaciones a desplazarse.
Los Mashco-Piro constituyen una de las cien comunidades aisladas en el mundo./Bueno, lo que te decía antes de las fotos, que resulta que.../ Las fotos han sido publicadas un año después de que imágenes de indígenas aislados de Brasil dieran la vuelta al mundo.
Survival International ha advertido de los peligros que entraña el contacto con los pueblos que han decidido vivir de manera aislada. /He leído cuatro mierdas sobre este tema, y lo más guay ha sido esto:/ La ONG ha señalado el caso de un hombre, Nicolás Shaco Flores, que murió después de ser atacado por indígenas aislados cerca del parque nacional de Manú. Flores depositaba, desde hace más de 20 años, regalos y comida para un grupo de Mashco-Piro.
Stephen Corry, director de Survival Internacional, ha declarado: /Ahora pego un cacho de otro sitio.../ “Un año después, la difusión de las fotos aporta nuevas pruebas sobre la presencia de grupos aislados en esta región. Resulta intolerable que algunos Gobiernos, empresas y antropólogos todavía nieguen esta evidencia. El primer contacto con estas comunidades suele ser peligroso y a veces con desenlaces trágicos, tanto para la tribu como para quien trate de establecer una comunicación. La voluntad de los indígenas de mantenerse aislados debe ser respetada”. /... y ya tengo un artículo!! GENIAL! soy periodista!!/
"No existe en toda la naturaleza otro animal que desee dormir sin lograrlo. El sueño hace olvidar el drama de la vida, sus complicaciones, sus obsesiones; cada despertar es un nuevo comienzo y una nueva esperanza. La vida conserva así una agradable discontinuidad, que da la impresión de una regeneración permanente. Los insomnios engendran, por el contrario, el sentimiento de la agonía, una tristeza incurable, la desesperación. Para el ser humano que goza de buena salud - es decir, el animal -, es inútil interrogarse sobre el insomnio: él ignora la existencia de individuos que lo darían todo por adormecerse, seres obsesos de la cama que sacrificarían un reino por volver a hallar la inconsciencia que la terrorífica lucidez de las vigilias les ha brutalmente arrebatado. El vínculo que existe entre el insomnio y la desesperación es indisoluble. Pienso incluso que la pérdida total de la esperanza es inconcebible sin la colaboración del insomnio. La única diferencia existente entre el paraíso y el infierno es que en el primero se puede dormir todo lo que se quiera, mientras que en el segundo no se duerme nunca. ¿Acaso Dios no castigó al hombre quitándole el sueño y dándole el conocimiento? ¿No es la privación del sueño el castigo mayor que existe?
Resulta imposible amar la vida cuando no se puede dormir."
Al sistema entero de educación superior en Alemania se le ha ido de las manos lo principal: tanto la finalidad_ como los medios de lograrla. Se ha olvidado que la educación, la formación misma –y no el Reich- es la finalidad, que para lograr esa finalidad son precisos educadores –y no profesores de Instituto y doctos de Universidad… Hay necesidad de educadores que estén educados ellos mismos, de espíritus superiores, aristocráticos, probados en cada instante, probados por la palabra y el silencio, culturas que se hayan vuelto maduras, dulces, no los doctos zopencos que los Institutos y la Universidad ofrecen hoy a la juventud como «nodrizas superiores». Faltan, descontadas las excepciones de las excepciones, los educadores, primera condición previa de la educación: de ahí la decadencia de la cultura alemana. [...] Lo que las «escuelas superiores» de Alemania logran de hecho es un adiestramiento brutal para hacer utilizable, aprovechable para el servicio del Estado, con la menor pérdida posible de tiempo, un gran número de jóvenes. «Educación superior» y gran número –son cosas que de antemano se contradicen. Toda educación superior pertenece sólo a la excepción: hay que ser privilegiado para tener derecho a un privilegio tan alto. Ninguna de las cosas grandes, ninguna de las cosas bellas, puede ser jamás bien común: pulchrum est paucorum hominum [lo bello es cosa de pocos hombres].- ¿Qué es lo que condiciona la decadencia de la cultura alemana? El hecho de que la «educación superior» no sea ya un privilegio –el democratismo de la «cultura general», la cual se ha vuelto común… Sin olvidar que los privilegios militares imponen formalmente una concurrencia excesiva a las escuelas superiores, es decir, su ruina. –Nadie es ya libre, en la Alemania de ahora, de dar a sus hijos una educación aristocrática: nuestras escuelas «superiores», todas ellas, están organizadas para la mediocridad más ambigua, en sus maestros, en sus planes de enseñanza, en las metas de su enseñanza. Y en todas partes reina una prisa indecorosa, como si se llegase tarde a algo si el joven de veintitrés años no ha «acabado» ya, no conoce todavía la respuesta a la «pregunta principal»: ¿qué profesión? – Una especie superior de hombre, permítaseme decirlo, no ama las «profesiones», precisamente porque se sabe con una vocación… Tiene tiempo, no piensa en absoluto en haber «acabado», -a los treinta años se es, en el sentido de una cultura elevada, un principiante, un niño. –Nuestros Institutos repletos, nuestros profesores de Institutos sobrecargados, convertidos en unos estúpidos, son un escándalo: para tomar la defensa de esas situaciones, como acaban de hacerlo los catedráticos de Heidelberg, acaso se tengan causas, – pero no hay razones.
F. Nietzsche, Crepúsculo de los ídolos, Lo que los alemanes están perdiendo
lunes 12 de abril de 2010
“[…] Pero escribir mejor significa también pensar mejor; descubrir cosas que son cada vez más dignas de ser comunicadas y saber comunicarlas de verdad; […] hacer de modo que todo lo que es bueno sea universal y que todo sea libre para los hombres libres; preparar en fin, este estado de cosas aún lejano en que los buenos europeos se asociarán a su grandiosa tarea: la dirección y la vigilancia de la civilización universal sobre la tierra. El que predique lo contrario y no se preocupe de escribir bien y de leer bien –estas dos virtudes crecen y disminuyen juntas– indica en efecto a los pueblos la vía que les hará ser cada vez más nacionales: aumenta la enfermedad de este siglo y se declara enemigo de los buenos europeos, de los espíritus libres”
Al di là di sei fiumi e tre catene di montagne sorge Zora, città che chi l'ha vista una volta non può piú dimenticare. Ma non perché essa lasci come altre città memorabili un'immagine fuor del comune nei ricordi. Zora ha la proprietà di restare nella memoria punto per punto, nella successione delle vie, e delle case lungo le vie, e delle porte e delle finestre nelle case, pur non mostrando in esse bellezze o rarità particolari. Il suo segreto è il modo in cui la vista scorre su figure che si succedono come in una partitura musicale nella quale non si può cambiare o spostare una sola nota. L'uomo che sa a memoria com'è fatta Zora, la notte quando non può dormire immagina di camminare per le sue vie e ricorda l'ordine in cui si succedono l'orologio di rame, la tenda a strisce del barbiere, lo zampillo dai nove schizzi, la torre di vetro dell'astronomo, l'edicola del venditore di cocomeri, la statua dell'eremita e del leone, il bagno turco, il caffè all'angolo, la traversa che va al porto. Questa città che non si cancella dalla mente è come un'armatura o reticolo nelle cui caselle ognuno può disporre le cose che vuole ricordare: nomi di uomini illustri, virtù, numeri, classificazioni vegetali e minerali, date di battaglie, costellazioni, parti del discorso. Tra ogni nozione e ogni punto dell'itinerario potrà stabilire un nesso d'affinità o di contrasto che serva da richiamo istantaneo alla memoria. Cosicché gli uomini piú sapienti del mondo sono quelli che sanno a mente Zora. Ma inutilmente mi sono messo in viaggio per visitare la città: obbligata a restare immobile e uguale a se stessa per essere meglio ricordata, Zora languì, si disfece e scomparve. La Terra l'ha dimenticata.